Page 73 - Puntas de Iceberg
P. 73
LOS OJOS
Miro que caminas y miras tus uñas de cada pie. Miro que tus
pestañas no se juntan. Miro como avanzas de una pared a la otra, sin
llegar nunca a ninguna de las dos. Miro el agua hirviendo en la
cacerola que, como yo, sale para mirarte. Miro el reloj de la pared que
se detuvo a mirarte… A mirar como tú no te detienes. Miro cómo
entra tu marido y se sienta en la silla vacía, frente a la mesa vacía, y
pone sus manos vacías en el perímetro del plato vacío. Miro también
cómo se contrae su estómago, vacío. Y miro tu esperanza vacía, que
sale por tu mirada vacía. Y miro que me miras, y que tu ojo se llena
de una lágrima, cuando miras que dejo ya de mirarte.
Miro que caminas y miras tus uñas de cada pie. Miro que tus
pestañas no se juntan. Miro como avanzas de una pared a la otra, sin
llegar nunca a ninguna de las dos. Miro el agua hirviendo en la
cacerola que, como yo, sale para mirarte. Miro el reloj de la pared que
se detuvo a mirarte… A mirar como tú no te detienes. Miro cómo
entra tu marido y se sienta en la silla vacía, frente a la mesa vacía, y
pone sus manos vacías en el perímetro del plato vacío. Miro también
cómo se contrae su estómago, vacío. Y miro tu esperanza vacía, que
sale por tu mirada vacía. Y miro que me miras, y que tu ojo se llena
de una lágrima, cuando miras que dejo ya de mirarte.